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Acostumbrar al estómago tras el ayuno

Categoría: Enfermedades

Escrito el día 28-julio-2017 por Juan Toral

Este artículo no va sobre dietas milagro ni intentos desesperados para perder peso así que si te metiste esperando buscar una manera para buscar perder esos kilos de más de manera rápida te aconsejo que te pongas en mano de un/a nutricionista o un/a endocrino/a ya que la clave no está en perder peso rápidamente sino en hacerlo de manera saludable y segura lo que a la larga garantiza mejores resultados.

Dejar de comer NUNCA debe ser una opción para intentar adelgazar ya que como hemos visto en un artículo anterior en este blog, nuestro cuerpo sufre una serie de alteraciones cuando dejamos de comer poniendo en peligro nuestra salud si se prolonga en el tiempo. Pero a lo largo de la vida pueden producirse una serie de situaciones que nos aleje del alimento y nos haga no comer durante días. Las razones del ayuno pueden ser varias: hay quién se ve forzado por motivos religiosos, otros por motivos de salud o enfermedad. En mi caso me tocó vivir en primera persona esta desagradable sensación durante el mes que estuve como concursante en La Isla donde apenas ingerimos alimento y vivimos la sensación real de tener hambre.

Pero casi tan peligroso como no comer por no tener comida es que cuando podamos hacerlo lo hagamos atendiendo al hambre ya que tras un tiempo sin comer debemos de entrar en contacto con la comida de manera progresiva ya que si nuestro sistema digestivo está “desentrenado” tras un periodo sin comida podemos poner en riesgo nuestra salud si volvemos a comer sin cabeza y las nauseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal aparecerán en estos casos.

Saber cómo romper el ayuno es tan importante como el mismo ayuno. Lo normal es que después del ayuno el estómago necesite menos cantidad de comida y las ingestas sean en raciones pequeñas. Se puede caer en el error de grandes atracones lo que hará que nuestro estómago se sature e indigeste. Tras un ayuno prolongado, el cuerpo nos empezará pidiendo la cantidad exacta y no tolerará bien que le carguemos con más comida de la que realmente necesita.

Tenemos que atender las señales que manda nuestro organismo y la sensación de estar saciados es el primer aviso que debemos de atender y dejar de comer en ese momento.

Pero no sólo influye la cantidad de comida sino la forma en la que comamos. Lo ideal será comer sin prisa, en un ambiente relajado y masticando muy bien el alimento para de esa manera ayudar a que la digestión sea lo más llevadera y fácil posible.

Pero lo realmente importante a la hora de volver a comer no será ni la cantidad ni la velocidad con lo que lo hagamos sino que tipo de alimentos utilizamos para retomar la ingesta de alimentos. Los primeros alimentos para romper un ayuno tienen que ser de fácil digestión y que al mismo tiempo sean nutritivos. Es importante estar bien hidratados siendo el agua la mejor opción. Es importante que no bebamos alcohol en esta fase.

De manera progresiva se irán añadiendo otros alimentos más complejos y variados en las que se distinguirán tres fases pero siempre intentando seguir estas recomendaciones:

FASE 1

Empezaremos a comer usando alimentos ricos en líquidos siendo la fruta y las hortalizas la base de esta etapa inicial. Lo ideal será comenzar tomando el jugo de la fruta sin añadirle azúcar y luego se podrá pasar a tomar la pieza de fruta.

Las mejores frutas como hemos dicho serán las ricas en líquidos, como por ejemplo la pera, la manzana, el melón o la sandía. Hay que evitar al principio frutas cítricas como la naranja o el limón y frutas ricas en fibra como la piña ya que al principio serán difícil de digerir.

Hay que dejar tiempo entre toma y toma suficiente para que el estómago pueda hacer la digestión de manera desahogada.

Esta primera fase puede terminar probando algo de caldo ya sea de vegetales o de pollo.

FASE 2

Si pasa un margen prudencial de tiempo y estás asimilando bien la comida lo siguiente será probar el yogur  ya que contiene probióticos que ayudan a potenciar la flota intestinal que ha podido sufrir durante el ayuno.

Tras el yogurt comenzaremos con los vegetales de hoja verde como la lechuga o las espinacas. Se podrá ir combinando la forma de ingerirlos ya sea cruda o cocida.

FASE 3

Tras esto se reintroducirá alimentos en forma de granos y legumbres.

Si el cuerpo te está respondiendo bien ante las comidas ya puedes comenzar con grasas saludables a través de frutos secos y el huevo.

Y finalmente se reintroducirá la carne y el pesado.

Poder comer tras un ayuno forzado no debe significar hacerlo hasta que nos pongamos malos. Supone un gran estrés para nuestro aparato digestivo el ayunar y atiborrarse de manera seguida y esto puede hacer que caigamos enfermos.

Si hacemos las cosas con cabeza y algo de sentido común tras habituar paulatinamente a nuestro estómago pasados unos días podremos volver a comer prácticamente de todo. La intensidad y la duración del ayuno será lo que determine el tiempo que nuestro cuerpo necesitará la vuelta a la “normalidad”.

Aunque es curioso ya que es frecuente que tras un ayuno prolongado cambie la percepción sobre la manera de comer de la persona y varíen sus deseos y necesidades. Y es que parece que el estómago aprende a conformarse con raciones más pequeñas y se vuelven innecesarias o indeseables las comidas con mucha grasa animal y azúcares industriales.

Como no hay mal que por bien no venga, un ayuno prolongado puede suponer que la persona al experimentar la sensación del hambre y la necesidad pueda interesarse por la comida saludable y empiece a estar más atento a los alimentos que llegan a su mesa.

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