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Aprende a tomarte la tensión de manera correcta y evita los errores más frecuentes

Categoría: Enfermedades

Escrito el día 11-octubre-2018 por Juan Toral

Si estás leyendo este artículo es bastante probable que estés preocupado con tu tensión. Puede que en un examen rutinario te la hayas tomado y saliera algo elevada y ahora rondan las dudas sobre si hará falta comenzar con algún tratamiento.

Antes de nada quiero tranquilizarte ya que un valor aislado o unos simples días con la tensión algo descontrolada no es confirmatorio de que seas hipertenso/a por lo que antes de iniciar tratamiento hay que confirmar que efectivamente tienes la tensión alta y que no es algo transitorio.

Y como dicen, más vale prevenir que curar: si tu tensión te preocupa, evita la sal en las comidas (mejor usar algo de pimienta para darle sabor a la comida), deja el café (o tómalo descafeinado), no tomes bebidas con gas, no fumes, no abuses de los antiinflamatorios e intenta controlar los nervios si hay algo que te preocupa, ya que todo esto puede hacer que la tensión se suba algo y no haga falta poner un parche a modo de medicación ya que con pequeños cambios en tu día a día puedes conseguir grandes resultados.

A continuación te explicaré la forma correcta para tomarte la tensión, repasaré los errores más frecuentes que suelen producirse en las tomas y te contaré algunas curiosidades sobre la tensión arterial. Pero creo que antes debes saber qué es exactamente la tensión arterial.

 

¿QUÉ ES LA TENSIÓN ARTERIAL? ¿POR QUÉ LA ALTA Y LA BAJA?

Antes de criminizar a la presión arterial, tienes que saber que la tensión es necesaria ya que se necesita para movilizar la sangre, el oxígeno y los nutrientes por nuestros órganos. La sangre circula por los vasos sanguíneos y a su paso ejerce una presión sobre las paredes vasculares. El encargado de todo esto es el corazón que al contraerse bombea la sangre. Por lo tanto, la presión es máxima cuando el corazón se contrae (se conoce como sístole); esta presión se conoce como PRESIÓN ARTERIAL SISTÓLICA (conocida como la “alta”). Cuando el corazón se relaja para llenarse (se conoce como diástole), la presión que ejerce la sangre en los vasos es menor; esta presión se conoce como PRESIÓN ARTERIAL DIASTÓLICA (se conoce como la “baja”).

 

Cuando te tomes la tensión, siempre obtendrás dos valores. El primero (el más elevado) corresponde a la presión arterial sistólica y el segundo (el más bajo) a la presión arterial diastólica.

 

¿POR QUÉ SE ELEVA LA TENSIÓN?

En condiciones normales nuestros vasos sanguíneos son elásticos y se adaptan para controlar la presión que ejerce la sangre a su paso. Pero en ciertas situaciones, sus paredes se vuelven algo rígidas y pierden la capacidad de adaptación. Esto ocurre cuando envejecemos pero también por ejemplo al fumar, cuando no realizamos actividad física o cuando el colesterol se acumula en forma de placas de ateroma. Todo esto conlleva que nuestros vasos pierdan capacidad de adaptación y la tensión aumenta, haciendo a las personas hipertensas, lo que es un factor de riesgo a tener en cuenta ya que puede contribuir a algún problema cardiovascular ya sea en el corazón o en el cerebro.

 

¿CÓMO HAY QUE TOMARSE LA TENSIÓN? ERRORES MÁS FRECUENTES

Puede parecer una tontería pero no tomarse bien la tensión puede contribuir a valores alterados que pueden hacernos creer que somos hipertensos cuando en realidad no lo es. A continuación comparto una serie de consejos que harán más fiables la medición de la tensión:

 

– Evita tomarte la tensión si acabas de realizar un esfuerzo físico. Si vas a la consulta o a la farmacia, es aconsejable que pasen al menos 5 minutos de reposo

– No tengas prisa y relájate. Los nervios pueden hacer que la tensión suba. Existen personas que cuando van al médico tienen cifras de tensión más elevadas que cuando se las toman ellas por su cuenta. Esto se conoce como hipertensión de bata blanca y de debe al estrés que le supone a algunas personas ir a un Centro de Salud o a un Hospital.

– Se aconseja que al menos 30 minutos antes de tomarte la tensión no hayas fumado, comido ni bebido sustancias excitantes como serían el café, el té o algún refresco.

– Siéntate, no estés estirado. Apoya bien la espalda al respaldo de la silla. Relaja tu mano, no la aprietes. Tus pies deben estar tocando el suelo y tus piernas no tienen que estar cruzadas.

– Evita en la medida de lo posible que la ropa toque el manguito. Es preferible usar camisetas anchas que no te aprieten el brazo. Si es invierno, mejor quitarse la ropa que remangarse porque si llevas muchas capas de ropa y te remangas es bastante probable que la ropa termine haciendo presión.

– Apoya el brazo en la mesa, más o menos a la altura del corazón.

– Usa un manguito que sea acorde al diámetro de tu bíceps. Si eres una persona obesa o muy musculada, debes usar un manguito mayor. Si por el contrario eres una persona pequeña o con poca masa muscular, lo ideal es que uses un manguito más pequeño.

– Asegúrate de colocar bien el manguito. Su límite inferior debe quedar dos dedos por encima del pliegue del brazo-antebrazo.

– Mientras el manguito se infla no hables. Si te toman la tensión en el médico es probable que éste te esté haciendo preguntas. Intenta estar en silencio mientras el aparato se infla en busca de detectar tu tensión arterial.

– Se aconseja tomar dos veces la tensión, con al menos un minuto de diferencia para confirmar los valores obtenidos.

 

Pueden parecer boberías pero todo esto influye en una correcta interpretación. Hablar puede subir la tensión en 10 mmHg, al igual que usar un manguito muy pequeño para un brazo grande; más incluso puede alterar usar ropa que pueda apretar el brazo, incluso subir hasta 30 mmHg.

 

Cuando a uno le diagnostican de hipertenso, es bastante probable que además te pongan una etiqueta y un fármaco de manera crónica. Por lo tanto creo que conviene hacer las cosas con cuidado para no llegar a errores diagnósticos.

 

¿QUÉ HAGO SI UN DÍA TENGO LA TENSIÓN ALTA?

Lo primero es no agobiarte. La tensión se puede influir por varios factores. Lo primero será que no pierdas la calma, y lo segundo hacer un registro de tensiones los próximos días para tener así más mediciones, cosa que será imprescindible para saber si es algo puntual o si de verdad tienes la tensión alta. En función de la presencia de otros factores de riesgo (obesidad, tabaco, colesterol, antecedentes personales…) el médico calculará tu riesgo cardiovascular y en función de ello quizás sea entonces necesario empezar con tratamiento.

Ahora bien, si vas a tomarte varios días la tensión es importante que sigas el siguiente consejo: tómate la tensión siempre con el mismo aparato y a la misma hora. Mi consejo es que sólo una vez al día, pero a la misma hora y con el mismo aparato. Apúntalo en un papel. Pide cita en 5 días con tu médico de cabecera y enséñale los valores.

Si tienes cifras escandalosas por encima de 200/120 o tienes síntomas (dolor de cabeza, mareos, dolor de pecho…) lo mejor es que adelantes la cita con tu médico o que te valoren en algún servicio de Urgencias.

 

¿MI TENSIÓN ES IGUAL A LO LARGO DE TODO EL DÍA? ¿INFLUYE LA HORA A LA QUE ME TOME LA TENSIÓN?

La tensión arterial no es algo estático y por lo tanto a lo largo del día se van produciendo pequeñas fluctuaciones. Por eso te acabo de aconsejar que te la tomes cuando mejor te venga, pero siempre a la misma hora, para evitar malas interpretaciones.

La presión sigue un ritmo que se conoce como CIRCADIANO: es más baja por la noche con el sueño y más alta a primeras horas de la mañana.

¿INFLUYE EL CLIMA EN MI TENSIÓN?

Pues efectivamente, pueden producirse variaciones en función de la temperatura. Cuando hace calor, las arterias se vasodilatan y esto puede hacer que baje la presión. Por eso en verano, si no estamos bien hidratados podemos marearnos con más frecuencia al tener la tensión arterial algo más baja. En invierno, con el frío, ocurre lo contrario: con el frío se produce una vasoconstricción que hace que la presión arterial pueda aumentar.

Esto explica porque en la playa o al nivel del mar podemos sentirnos algo mareados, ya que a estas latitudes la presión arterial puede bajar un poco.

En condiciones normales, nuestro cuerpo se adapta a las temperaturas y la tensión no tiene por qué variar pero en personas mayores donde las paredes de los vasos sanguíneos pierden elasticidad y se endurecen, se pierde en parte la capacidad de adaptación.

 

¿CÓMO INFLUYE EL ESFUERZO FÍSICO Y EL ESTRÉS A MI TENSIÓN?

Con el ejercicio se produce algo paradójico. Mientras realizamos una actividad, nuestro corazón bombea con más fuerza y puede subir la tensión. Pero a la larga, hacer ejercicio de manera continuada hace que nuestros vasos se vuelvan más elásticos por lo que contribuyen a bajar los niveles de tensión arterial, teniendo un efecto beneficioso.

Con el estrés, el miedo o las preocupaciones se produce el efecto contrario y hace que la presión arterial aumente.

¿ES IDÉNTICA LA TENSIÓN EN AMBOS BRAZOS?

Hay estudios científicos que han demostrado que en las personas sanas hay pequeñas diferencias de cifras de tensión arterial entre ambos brazos. Según estos estudios, la diferencia media en la sistólica (la alta) entre ambos brazos puede llegar a ser de 4,6 mmHg
El brazo derecho suele tener la tensión algo más elevada en las mediciones.

De todas formas si las diferencias de tensión en ambos brazos es muy grande coméntaselo a tu médico.

Espero que con esta revisión no haya factores externos que hagan que se alteren tus cifras de tensión a la hora de tomártela. En la medida de lo posible controla tu tensión: haz ejercicio, come sano, vive más y mejor.

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