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¿Cuánta agua tenemos que beber al día?

Categoría: Curiosidades

Escrito el día 20-noviembre-2020 por Juan Toral

Seguro que has escuchado en más de una ocasión que tenemos que beber al menos dos litros de agua al día, lo que vienen siendo 8 vasos. En torno a la salud hay muchas afirmaciones que se dan como dogma de fe, ¿pero existen evidencias científicas en torno a la recomendación de los dos litros de agua al día?

Dudar de lo necesario que es el agua en nuestra vida sería un gran error. Vivimos en el planeta tierra donde el agua supone el 71% de la superficie terrestre, o lo que es lo mismo, equivale a tres cuartas partes del planeta. Pero no solo el agua es imprescindible en nuestro planeta, sino que nuestro organismo tiene una alta concentración de este líquido. El porcentaje varía a lo largo de la vida ya que al nacer el 80% de nuestro cuerpo es agua y en la edad adulta, el 60% en hombres y el 50% en mujeres

Ahora bien, que el agua sea un elemento básico para nuestra existencia y para nuestra supervivencia, ¿justifica la necesidad de al menos dos litros diarios? ¿Qué dice la Ciencia al respecto?

Pues hay un artículo que precisamente echó por tierra el mito de los dos litros (o los 8 vasos) de agua diarios (1) y es que no hay ni consenso ni evidencias científicas en la cantidad diaria necesaria. Cada persona en función de una serie de factores (composición física, actividad física, alimentación, patologías de base, condiciones climáticas…) puede tener diferentes demandas y necesidades de beber más o menos. La realidad es que, obsesionados en la etiqueta de los dos litros diarios de agua al día, en muchas ocasiones quizás estamos bebiendo más cantidad de lo que realmente nuestro cuerpo necesita. Esto, de entrada, no tiene por qué ser del todo peligroso si nuestros riñones funcionan bien y trabajan correctamente requilibrando todo: el problema es que ciertas personas, el paso de los años, la toma de medicamentos de manera crónica, enfermedades metabólicas como la diabetes…pueden terminar afectando el funcionamiento normal de nuestros riñones, desencadenando una insuficiencia renal y en este punto, el exceso de líquidos puede resultar perjudicial para nuestra salud.

Pero abusar del agua no solo puede resultar perjudicial para nuestra salud, sino también para el equilibrio del agua existente en el planeta, tal y como se llegó a la conclusión en otro estudio (2).

Tener sed es algo que nos debe de poner en alerta ya que no tenemos que ignorarla y por lo tanto, tenemos que hacer caso de las señales que manda nuestro cuerpo. Hay un mito extendido de que es imprescindible adelantarnos a la aparición de la sed  ya que no es el primer signo de deshidratación y cuando aparece es porque ya se ha perdido entre el 1 y el 3% del peso de líquido de nuestro cuerpo, pero esto tampoco resulta ser del todo cierto, ya que una persona sana, tiene capacidad de autorregularse y corregir al beber agua. Eso sí, si una persona tiene algún problema de salud de base, o en ancianos y sobre todo en días muy calurosos y con humedad, si seguimos sin beber pese a tener sed, el riesgo de deshidratación es alto. No ignores las señales que nos manda nuestro cuerpo.

Cuando sudamos, la sangre pierde agua y por lo tanto se vuelve más espesa. Además, al disminuir la concentración de líquido, la concentración de sodio aumenta y cuando este electrolito aumenta la persona puede comenzar con mareos, diarreas, vómitos e incluso fiebre.

¿Sabías que la sed está controlada por el cerebro?

Nuestro cerebro es el centro de operaciones, la sala de máquinas que tiene nuestro cuerpo para controlarlo todo. Cuando perdemos mucho líquido (ya sea por el sudor, la respiración o la orina) y no reponemos las pérdidas por no beber, la sangre pierde volumen de líquido y se espesa, aumentando su concentración. Cuando esto ocurre, nuestro cerebro tiene unos receptores que se dan cuenta y reaccionan para intentar diluir nuestra sangre. Esto lo hace liberando al torrente sanguíneo una hormona que se llama VASOPRESINA (conocida también como hormona antidiurética) que actúa a nivel de los riñones, reteniendo agua y dando la sensación de sed. 

Además, tenemos que prestar mucha atención de cara a la deshidratación en los grupos de edad de los extremos ya que, tanto en bebés como en ancianos, es fácil que se deshidraten y no nos demos cuenta ya que la capacidad de tener sed puede ser difícil de interpretar.

No solo no existe evidencia en esta cifra de los 2 litros, sino, que en ciertas personas o situaciones, esta recomendación podría ser incluso peligrosa, ya que por ejemplo, puede hacer que se produzcan alteraciones en el equilibrio de los electrolitos, siendo la hiponatremia (disminución de los niveles de sodio) la más común.

Sabías que…

Hay una enfermedad mental conocida como POTOMANÍA donde las personas desarrollan una necesidad patológica y enfermiza de beber agua, llegando incluso a ingerir más de 8 litros diarios. En estas personas se altera el funcionamiento de los riñones, que se ven incapaces de hacer un buen filtrado, lo que trae consigo que se altere la composición de la sangre, el equilibrio de los fluidos de nuestro cuerpo y el balance de los electrolitos, pudiendo suponer un riesgo para la vida.

Para finalizar el tema, intentemos contestar la pregunta del millón ¿qué cantidad de agua es necesario beber al día? Pues depende: depende de tu edad, de si tienes enfermedades de base (una persona con diabetes puede descompensarse más fácilmente), depende de tu trabajo o actividad física que hagas, de las condiciones climatológicas... Pero en la mayoría de los casos, será suficiente con hidratarnos si aparece el deseo en forma de sed.

No hay que olvidar que no solo tomamos agua cuando bebemos, sino que también lo hacemos cuando comemos. Hay alimentos ricos en agua como por ejemplo la sandía, la piña, el melón, el pepino, los espárragos, el tomate o la naranja. Por lo tanto, no descuides la dieta y es que recuerda «somos lo que comemos». La alimentación ayuda a mantener el organismo hidratado, contribuye a regular la presión arterial y mejora la movilidad intestinal evitando el estreñimiento.

¿Quieres saber si estás cerca de la deshidratación? En el próximo post hablaré sobre un chivato que tiene nuestro cuerpo para saberlo: el color de nuestra orina ¿O es también un falso mito como la necesidad de beber 2 litros de agua al día?

BIBLIOGRAFÍA

(1) Heinz V. Drink at least eight glasses of water a day.” Really? Is there scientific evidence for 8×8?. Am J Physiol Regul Integr Comp Physiol 283: R993–R1004, 2002.

(2) Khumalo N. Eight glasses a day-the perils of pseudoscience?. S Afr Med J. 2007 Aug;97(8):545

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