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El peligro de las bebidas energéticas

Categoría: Enfermedades

Escrito el día 18-diciembre-2015 por Juan Toral

Al igual que su efecto vigorizante, las bebidas energéticas vienen presentando un auge en los últimos años que las han convertido en un producto muy demandado por un perfil de usuarios que las beben en busca de un sabor y unos efectos que tienen su cuota de mercado como demuestran los datos que sitúan a España como el mayor consumidor de bebidas energéticas de Europa.

 

Y es que lo que en principio eran marcas prácticamente desconocidas ahoran son reconocibles por prácticamente todos: Red Bull, Monster, Energy Drink o Burn hacen las delicias de cada vez más gente.

Asociado a este alto consumo, cada vez son más los casos de arritmias y complicaciones derivadas en el abuso de estas bebidas, algo que cada día se ve con más frecuencia en los servicios de Urgencias y que ha dado paso a este reflexión y revisión bibliográfica

Un reciente informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de 2013 describió el perfil del usuario de estas bebidas a través de una amplia encuesta, describiendo el perfil de la gente que bebía este tipo de bebidas llegando a las siguientes conclusiones:

·     Adultos, de 18 a 65 años: el 30% de los entrevistados afirmaba que consumía bebidas energéticas. De estos, el 12% eran grandes consumidores de 4-5 unidades a la semana (4,5 litros de media cada mes). El 11% consumían en una sola sesión, al menos 1 litro.

·     Adolescentes, de 10 a 18 años: el 68% de los entrevistados aseguraba que las consumía de manera habitual. El 12%, unos 7 litros mensuales, y el 12% bebían como mínimo un litro en una sola sesión.

·      Niños, de 3 a 10 años: el 18% de los entrevistados eran consumidores de estas bebidas. De estos, el 16% aseguraba un consumo medio de 0,95 litros a la semana (cerca de 4 litros por mes).

·    Mezcladas con alcohol: en forma de combinado lo toman el 56% de los adultos y el 53% de los adolescentes consumidores.

·      Asociadas al ejercicio físico: alrededor del 52% de los adultos y el 41% de los adolescentes afirmaron que consumían bebidas energéticas durante la actividad física.

De estos datos me llama especialmente la atención la importante tasa de consumidores que hay en la franja de la adolescencia (68%), la combinación de estas bebidas con el alcohol y que incluso gente con estilos de vida saludables como se le presupone a los deportistas, tomen estas bebidas con el fin de mejorar su rendimiento.

Antes de entrar en el tema que quiero tratar en esta entrada que serían los efectos nocivos de estas bebidas, me detendré unos minutos para explicar qué son y de qué se componen estas bebidas

QUÉ SON LAS BEBIDAS ENERGÉTICAS

Las bebidas energéticas son bebidas sin alcohol, generalmente con gas que suelen componerse de cafeína,  aminoácidos (como la taurina), carbohidratos (como glucoronolactona, un derivado de la glucosa), vitaminas y, a veces, extractos de plantas medicinales, como el ginseng o el guaraná.

¿Pero de qué suelen componerse estas bebidas?

Cafeína:

En dosis moderadas, la cafeína produce los siguientes efectos: estimula al sistema nervioso central, al músculo cardiaco y al sistema respiratorio manteniendo a las personas en alerta agudizando la percepción; reduce la sensación de cansancio, retrasa la fatiga, retrasa el sueño, aumenta la agudeza visual y la capacidad de reacción intelectual. Produce efecto hipertensor  que en el caso de los fumadores se mantiene más en el tiempo y también tiene efecto vasodilatador y diurético.

Grandes cantidades pueden ser perjudiciales, debiendo existir precaución en gente sensible a la cafeína, o en personas con dificultad para conciliar el sueño, o que tengan problemas gástricos, o en embarazadas o que estén dando lactancia

Taurina:

Es un aminoácido condicionante en adultos ya que la concentración disminuye cuando hay stress o cansancio físico, ejercicio físico riguroso. Entre sus efectos se encuentran la mejora de la fuerza del músculo cardíaco, la digestión de grasas, el sistema nervioso y la regulación de la tonicidad muscular.

Ginseng:

La utilización tradicional es para restaurar la energía de la vida. En animales ésta produce estimulación del sistema nervioso central o también lo puede deprimir. Puede mejorar la sensación general de bienestar aunque hay estudios que demuestran que aumenta la presión arterial y los niveles de estrógenos en mujeres aumentando el riesgo de cáncer de mama

BEBIDAS ENERGÉTICAS y RIESGOS PARA LA SALUD

Tras conocer qué son y de qué se componen, llegó la hora de hablar de sus efectos perjudiciales sobre la salud. Con todo esto no quiero decir que deban prohibirse, pero sí debemos conocer sus limitaciones para tener un consumo responsable. Y es que se ha demostrado que consumir más de cuatro o cinco bebidas energéticas diarias puede provocar arritmias cardiacas pasando por fases iniciales como ansiedad, taquicardia o temblores.

Se recomienda no exceder el consumo de 400-500 miligramos de cafeína diarios. Como se ha citado anteriormente,  esto equivaldría a  4 y 5 latas al día, cantidad que muchas veces se sobrepasa en combinación con bebidas alcohólicas, lo que aumenta el riesgo de acabar en Urgencias.

Un informe de 2013 de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental norteamericana apreció que en Estados Unidos, desde 2007 hasta 2011, el número de visitas al servicio de urgencias relacionadas con el consumo de bebidas energéticas casi se duplicó, pasando de 10.068 a 20.783. La mayoría de los casos fueron en pacientes de 18 a 25 años, seguidos de los de 26 a 39.

El exceso de estas bebidas tanto en el deporte, en las salidas nocturnas y en la vida cotidiana puede generar también deshidratación. De igual manera puede causar temblores, malestar intestinal, dolor en el pecho, diarrea, dolor de cabeza y hormigueo en el cuerpo. Al ser un producto que disminuye el sueño, puede afectar la concentración y aumentar el apetito que conlleva a la obesidad.

BEBIDAS ENERGÉTICAS Y CORAZÓN

Los estudios han demostrado que este tipo de bebidas estimulan al corazón predisponiendo a la aceleración del mismo, creando un efecto similar al de la adrenalina. Todo esto puede predisponer a arritmias en grandes ingestas o en bebedores crónicos.

La combinación de cafeína y taurina influye en la contractibilidad del corazón por lo que en personas con trastornos cardiacos se debería evitar su consumo ya que con los cambios de la contractilidad hay una mayor predisposición a arritmias cardiacas.

Un estudio americano (Dr. Sachin Shah) analizó el efecto que este tipo de bebidas originan a nivel cardiovascular a nivel del intervalo QT, la presión arterial y la frecuencia cardiaca.

– Se ha demostrado que las bebidas energéticas prolongan en el electro el intervalo QT predisponiendo a situaciones como taquicardia, arritmias e incluso muerte súbita

– Después de tomar las bebidas energéticas, las personas sufren un aumento de la presión arterial sistólica en un promedio 3,5 mm Hg. En personas sanas esto no suele ser significativo, pero en personas mayores o con enfermedades cardiovasculares pueden suponer un riesgo.

RIESGO DE COMBINAR BEBIDAS ENERGÉTICAS Y ALCOHOL

La asociación de bebidas energéticas y alcohol, una “moda” cada vez más seguida,  puede provocar efectos indeseables como las alteraciones cardiovasculares citadas anteriormente (taquicardia, palpitaciones nerviosismo y falta de coordinación motora).  Además, el efecto euforizante de las bebidas energéticas contrarresta el efecto depresor inicial del alcohol, lo que hace que los efectos de la embriaguez se dilaten en el tiempo aumentando la intoxicación etílica y los riesgos que conlleva.

Tanto el alcohol como las bebidas energéticas son vasodilatadores, por lo que si se toman conjuntamente pueden causar cuadros de hipertensión y arritmias.

Explicado de otra manera, la toma abusiva de cafeína junto a alcohol permite llegar a un estado de embriaguez sin conciencia, incluso es más fácil que desencadene en estadíos avanzados como el coma alcohólico, ya que al retrasar los efectos del alcohol se suele consumir más. Todo esto además se asocia a otros síntomas como  convulsiones, infarto, accidentes cerebrovasculares o muerte súbita.

La alta cantidad de cafeína aumenta la frecuencia cardíaca, somete a un mayor roce de la pared interna de las arterias y produce una irritación que puede generar un coágulo que tape la arteria y desencadene un infarto.

Tras analizar los riesgos de este tipo de bebidas, cada persona dispone de la información para una toma responsable. A modo de síntesis y para cerrar esta entrada llena de “energía” sintetizo en unas recomendaciones finales:

– No mezclar estas bebidas con alcohol

– Embarazadas y  lactantes, niños, personas sensibles a la cafeína, con trastornos cardiovasculares o neurológicos abstenerse

– No tomarlas para reponer los líquidos perdidos en la actividad física intensa ya que la cafeína tienen efectos diuréticos y aumenta el riesgo de deshidratación

 

BIBLIOGRAFÍA:

Informe bebidas Energéticas European Food Safety Authority

Ravelo Abreu A., Rubio Armendáriz C., Soler Carracedo A. et al. Consumo de bebidas energizantes en universitarios. Rev Esp Nutr Comunitaria 2013;19(4):201-206

Cote Menéndez M. et al. Bebidas energizantes: ¿hidrantes o estimulantes=BEBIDAS ENERGIZANTES. Revista de la Facultad de Medicina, [S.l.], v. 59, n. 3, p. 255-266, aug. 2011

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