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El peligro de usar mal los antibióticos

Categoría: Reflexiones

Escrito el día 16-diciembre-2017 por Juan Toral

La gente le tiene una fe desmesurada a los antibióticos. Es cierto que desde que Alexander Fleming descubriera la penicilina en 1.928, la supervivencia de las personas ha mejorado ya que por primera vez pasamos a tener remedios para curar infecciones bacterianas teniendo respuesta para algo que antes resultaba perjudicial para el organismo poniendo en riesgo incluso la vida.

 

Que los antibióticos son beneficiosos es algo incuestionable y poner en duda su valor sería de necios. Pero en la actualidad en torno a su uso se está produciendo un gran peligro, el consumo inadecuado de este tipo de fármacos. Automedicarnos es algo que hacemos prácticamente todas las personas. En el botiquín familiar siempre suele haber medicinas que no siempre han sido recetadas por un médico: algo para el malestar, algo para el dolor y una caja de antibiótico por si alguna vez tenemos fiebre para evitar que vaya a más.

Esto que puede parecer una tontería sin importancia supone un riesgo que tenemos que erradicar y es que tomar un antibiótico cuando no está indicado o hacerlo sin que te lo indique tu médica/o tiene sus riesgos que cada vez son más peligrosos.

Lo primero que hay que desterrar es la idea de que el antibiótico es el tratamiento para la fiebre ¡ERROR! La fiebre suele ser un síntoma que aparece cuando hay un proceso infeccioso. Pero el origen de la fiebre puede ser de dos tipos: por un virus o por una bacteria. Los antibióticos no hacen NADA frente a los virusy estos suelen ser, por probabilidad, la causa principal de la mayoría de las fiebres. Por lo tanto tomar antibióticos cuando tengamos la temperatura corporal por encima de 37,5º es un error ya que estamos tomando medicamentos para algo frente a lo que no vamos a obtener resultados. La fiebre cuando se debe a un virus suele ser un proceso autolimitado, lo que quiere decir que dura unos días y luego desaparece. Así que está el error de pensar que cuando tomamos un antibiótico la fiebre se va, pero esto ocurre no por haber tomado un antibiótico sino porque de igual manera se nos hubiera ido sino lo hubiéramos tomado.

Yo siempre utilizo una expresión que me parece muy ilustrativa en tomar antibióticos para infecciones virales: “estamos matando mosquitos a cañonazos”

¿Cuál es el principal peligro de tomar antibióticos cuando no debemos?

Tomar antibiótico de manera errónea es un riesgo, ya sea cuando los tomas por cuenta propia cuando no están indicados o bien cuando te los manda tu médico por ejemplo una semana pero al segundo día te encuentras mejor y decides dejar de tomarlo. Estamos corriendo el riesgo de crear RESISTENCIAS. Esto que puede parecer una tontería no lo es ya que supone un RIESGO muy peligroso para nuestra salud ya que se está generando un peligroso caldo de cultivo para crear SUPERMICROBIOS.

Cada vez se están viendo más bacterias resistentes a todos los antibióticos por lo que nos estamos quedando sin margen para tratar estas infecciones lo que supone un riesgo mayúsculo ya que estamos retrocediendo a los tiempos en los que linfecciones leves causaban la muerte ya que si estas bacterias se hacen resistentes a todos los antibióticos por las resistencias que se han creado por tomarlos de manera equivocada, no podemos hacer frente a la bacteria que puede pasar a la sangre, dar una sepsis y comenzar con un fracaso de nuestros órganos internos que puede costarnos la vida.

Además se está viendo como vuelven a emerger enfermedades infecciosas que ya parecían controladas y erradicadas

¿Por qué se forman estas resistencias?

–   Si no tomas la pauta completa del antibiótico tal y como te han dicho y dejas de tomarlo pasado unos días, estás tomando menos de la dosis recomendada para eliminar la infección por lo que los microbios desarrollan resistencia con mayor rapidez.

–  Si te automedicas y tomas un antibiótico cuando no hace falta (por ejemplo cuando tus síntomas se deben a un virus), las bacterias que se encuentran de forma natural en nuestro organismo desarrollan resistencia y comienzan a propagarse.

El uso indiscriminado o erróneo de un antibiótico provoca que las bacterias ‘aprendan la lección’ y adquieran defensas frente a futuros encuentros, lo que se conoce como resistencia antibiótica.

Por lo tanto, antes de tomar antibiótico para tu catarro sin más o para ese dolor de garganta que no es más que una simple faringitis ten muy presente que si tomas antibióticos cuando no debes a la larga puede tener sus consecuencias. Quizás tengas la falsa sensación de que el antibiótico ha curado ese resfriado que no es más que un virus de vías altas y que sabes más que el médico de turno que te ha atendido en la consulta o en urgencias que no tiene ni idea y que no tenía ganas de recetarte un antibiótico…pero piensa una cosa: para él/ella seguramente sería más fácil recetarte el antibiótico para no escuchar cómo se lo pides mientras le dices que al final se le va a complicar las molestias de garganta y va a comenzar con placas; pero su misión es indicarte lo que mejor se ajuste a tus necesidades y si no te manda ese antibiótico será por algo.

Es misión de todos tomar medidas para frenar la amenaza de las enfermedades infecciosas y en los próximos años estas SUPERBACTERIAS multirresistentes serán un gran problema así que tanto médicos como pacientes debemos de poner nuestro granito de arena. Los primeros no mandando antibiótico cuando no haga falta y los segundo no automedicándose por su propia cuenta.

 

Ojo al dato

“El 50% de los españoles consume antibióticos en patologías en las que no están indicadas, bajo la falsa creencia de que se trata de fármacos buenos, caros y polivalentes”

 

Y para terminar, recuerda seguir siempre las indicaciones de tu médico sobre cómo se debe tomar un antibiótico. Ten muy en cuenta estas recomendaciones:

·  Haz caso a las indicaciones de tu médico.

·  Cumple las horas de las tomas. Puede que sea una sola vez al día, cada 12 horas o 3 veces al día. Adapta los horarios a cuando mejor te venga a ti para que de esa manera te asegures que vas a cumplir bien el tratamiento.

·  Si es tu hijo el que tiene que tomar el antibiótico supervisa tú que se lo toma correctamente

·  No dejes de tomar el tratamiento aunque desaparezcan los síntomas de la enfermedad y te sientas mejor. Tienes que cumplir hasta el final la pauta que te dieron.

·  Compra antibióticos sólo con receta. Lo mejor es que si tienes alguna caja de antibióticos en casa que la tires. Evita automedicarte.

·  Borra de tu mente la idea de que los antibióticos son buenos para todo. Es verdad que son efectivos frente a las infecciones bacterianas pero no contra los virus que son los principales responsables de catarros, dolores de garganta o gripe.

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