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Otitis: cuando los oídos se infectan

Categoría: Enfermedades

Escrito el día 09-septiembre-2019 por Juan Toral

Existe cierta predilección para que las otitis den la cara durante el verano, sobre todo en niños, convirtiéndose en una de las enfermedades más frecuentes de la infancia. Suele ser sencillo reconocer una otitis ya que sus síntomas suelen ser característicos: dolor de oído, supuración, fiebre e incluso pérdida de audición. Aunque en niños pequeños el único síntoma por ejemplo puede ser un llanto inconsolable, lo que puede dificultar llegar a su diagnóstico.

QUÉ ES UNA OTITIS

Si alguna vez has tenido una otitis, conocerás sus síntomas, pero quizás no sepas qué es exactamente. Consiste en la inflamación del oído que suele deberse a una infección. Puede producirse por bacterias o por virus, que es lo habitual si previamente hay un catarro con mucho moco en la zona. Su origen también puede tener un componente alérgico ya que personas con rinitis pueden tener “adormecidos” los mecanismos naturales de la zona nasal y del oído, predisponiendo a que se alteren.

TIPOS DE OTITIS

Existen diferentes tipos de otitis, sobre todo en función de en la parte del aparato auditivo que esté afectada: tenemos la otitis externa en la que se afecta el conducto auditivo externo y la otitis media en la que se produce la inflamación del oído medio. En función de la evolución, podrá ser serosa (expulsión de líquido), mucosa (expulsión de moco) o purulenta (pus).

CUÁNDO HAY MÁS OTITIS ¿EN VERANO o EN INVIERNO?

Pues durante el otoño y el invierno son más frecuentes las otitis medias debido a procesos infecciosos de catarros que hacen que aumente la creación de moco en la zona que finalmente al estar interconectado la zona nasal con el oído, puede terminar aumentando la presión, siendo incapaz la trompa de Eustaquio de drenar el líquido interno que hay en el interior de nuestros oídos.

Sin embargo, en verano, son más frecuente las otitis externas, conocidas popularmente como otitis del nadador. Y es que, por ejemplo, en verano vamos a piscinas y metemos la cabeza debajo del agua. El calor puede favorecer a que bacterias y hongos aprovechen la humedad del tramo más externo de nuestro conducto auditivo para anidar y crecer.

HAY PERSONAS QUE TIENEN PREDISPOSICIÓN A TENER OTITIS ¿POR QUÉ?

Efectivamente, hay personas que parecen jugar con las cartas marcadas o tener las papeletas que tocan en la tómbola en la que reparten las otitis. Y es que existen alteraciones anatómicas que predisponen. Por ejemplo, cuando somos niños nuestra tompa de Eustaquio es más corta y se contamina más fácilmente; además por ejemplo gente que se dio un golpe y se lesionó el tímpano también tendrán predilección y por ejemplo personas que pueden tener el paladar algo hendido. Ir a guarderías, trabajar con niños, tener alguna enfermedad que haga tener las defensas bajas como por ejemplo un trasplante o tener diabetes, también contribuyen.

¿SE PUEDE COMPLICAR UNA OTITIS?

Estén tranquilos, no es lo habitual, aunque efectivamente, en ciertas ocasiones si una otitis evoluciona mal o no la cogemos a tiempo, pueden darse complicaciones que van más allá del oído y por ejemplo dar una mastoiditis (irradiación hacia la zona de la mandíbula), una laberintitis y dar muchos mareos, una parálisis facial si la infección tira al nervio facial y la complicación que más hay que vigilar, una meningitis, que afortunadamente apareceré en muy pocos casos. 

Vale, y ahora que sabes todo esto, toda responder a la pregunta del millón:

¿SE PUEDEN PREVENIR LAS OTITIS?

En niños pequeños que ya las han tenido, en la medida de lo posible se debe evitar usar chupete ya que su succión aumenta la probabilidad. También evitar el humo del tabaco y zonas contaminadas.

Si somos de playas o piscinas, es importante que nos protejamos con gorro y tapones. En la medida de lo posible, las personas con tendencia a sufrir de los oídos tienen que evitar bucear y zambullidas violentas en el agua. El estado de higiene de la piscina también influye por lo que lo ideal es que el agua cumpla con todos los estándares de calidad ya que piscinas en mal estado se convierten en la antesala de infecciones. 

La higiene es importante y tal como ya dijimos no hace mucho en un post, tenemos que evitar usar los bastoncillos para los oídos. La mejor forma de limpiarnos será usando alguna toallita y secarnos muy bien el interior de los oídos. Evitar los mocos también ayuda: haz lavados nasales con suero o agua de mar para intentar que la presión en la zona disminuya y de esta manera los mocos no terminen tirando a los oídos

Y si ya tienes síntomas de otitis, no uses tapones ya que lo único que conseguirás es que empeore la situación. En estos casos evita ir a piscinas: puede bastar con no meter la cabeza bajo el agua, pero eso en niños pequeños es prácticamente imposible de asegurar.

Las vacunas del calendario vacunacional son unas buenas aliadas para ir creando defensa ante los gérmenes que actúan sobre nuestros oídos, por eso es habitual que a medida que crecemos, es menos frecuente sufrir otitis.

En casos de otitis medias secretoras de repetición, puede que sea necesario terminar yendo al Otorrino y pasar por quirófano para que coloquen unos tubitos para ventilar el tímpano para favorecer a que se drene el material y no se acumule.

EL PELIGRO DE LAS PISCINAS

El agua de una piscina suele estar estancada y recibir la visita de muchos huéspedes que pueden dejar a su paso una serie de gérmenes en el agua. Si la piscina no se depura bien y no tiene un buen tratamiento químico, la concentración de estos gérmenes puede ser perjudicial para la salud. El germen que más otitis externas da se llama Pseudomona. Pero se pueden dar dos particularidades: por un lado, que el germen en cuestión sea resistente a los productos con los que limpian el agua de las piscinas o bien, que la persona tenga por algún problema anatómico de base, especial predilección al contagio.

Si eres una de esas personas que suelen sufrir periódicamente otitis, mejor la playa que la piscina.

¿Sabias que duchándonos antes de meternos en la piscina puede ayudar a que el agua esté menos contaminada y por lo tanto se pillen menos otitis externas?

CÓMO SE TRATA UNA OTITIS

Dependerá un poco del germen que lo cause, pero en términos generales, una otitis externa suele responder bien a gotas de antibiótico. En el caso de que aparezca fiebre sería aconsejable que consultaras con tu médico o conmigo (te recuerdo que tengo consulta online) porque puede ser necesario tratamiento antibiótico por boca durante una semana. 

Espero que tras leer todo esto pongas soluciones a esas posibles otitis de repetición que tan molestas e incómodas son. Espero te haya resultado interesante y si te ha resultado de utilidad, te pido que compartas el videotutorial o el post con tus contactos y es que como siempre digo “Compartir salud es regalar vida”.

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